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La toma de decisiones en la profesión del Ingeniero

Los profesionales en cualquiera de las ramas de ingeniería deben enfrentarse de manera frecuente al proceso de toma de decisiones.

Los profesionales en cualquiera de las ramas de ingeniería deben enfrentarse de manera frecuente al proceso de toma de decisiones. Esta tiene, por lo general, un enfoque científico que se basa en aspectos como la estadística y probabilidades. Por otra parte, este proceso también considera aspectos humanos como experiencias pasadas, opiniones e incluso la intuición.

Un ingeniero industrial debe ser capaz de elegir decisiones adecuadas, que sean beneficiosas para la compañía y sus empleados. Para ello es necesario contar con herramientas técnicas, intelectuales y personales. Además de esto, existen métodos como la aplicación de modelos que pretenden facilitar este proceso.

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¿Cómo es el proceso de toma de decisiones en ingeniería?

El proceso de toma de decisiones cuenta con una variable principal que es la incertidumbre. Esta puede determinarse a través de modelos diseñados por el profesional, que le permitirán evaluar su nivel entre las alternativas existentes.

Los modelos se relacionan con aquellas situaciones en las que se presentan decisiones sin una estructura determinada, lo cual complica la evaluación de sus riesgos y beneficios. A pesar de generar los modelos mencionados, la toma de decisiones requiere la unión de factores cuantitativos con consideraciones cualitativas.

Procesos para tomar decisiones

Existen diversos modelos que pueden contribuir a hacer más sencillo el proceso de toma de decisiones. Entre ellos se encuentra el de Kepner-Tregoe, que consta de 7 pasos que pretenden arrojar opciones lógicas. Este modelo se fundamenta en el principio de “pronosticar y prevenir”. Por otro lado, la revisión de Archer propone un modelo con 9 pasos, con los que se pretende mejorar los resultados obtenidos.

¿Cómo diseñar un modelo de toma de decisiones?

Los modelos empleados para facilitar el proceso de toma de decisiones, presentan tres objetivos principales. El primero de ellos es contribuir al entendimiento del problema y sus posibles soluciones. El segundo objetivo es comunicar de manera efectiva las ideas que van surgiendo sobre las posibles soluciones al problema. En tercero se refiere al desarrollo de una guía para ejecutar la decisión.

Los modelos aplicados pueden ser de varios tipos: precisos, abstractos, baratos, comprensibles, entre otros. Todos ellos deben permitir que se detecten posibles errores, además de todas las variables posibles, antes de ejecutar cualquier decisión.

Estos suelen ser usados para analizar, comparar opciones y disminuir los posibles riesgos. Los modelos de toma de decisiones también funcionan para generar vías de comunicación con los clientes, encargados y stakeholders.

Diseño de modelos de toma de decisiones

En el campo de la ingeniería es posible crear guías que facilitan este proceso. Estas son capaces de proporcionar una especie de pautas a seguir para aplicar toma de decisiones eficientes. El modelo o guía producido puede componerse de normas y pasos que pueden o no funcionar para diferentes situaciones.

Es importante comprender que, a pesar de contar con este tipo de herramientas, no se garantiza el éxito de las decisiones aplicadas. Muchos expertos opinan que al seguir modelos en los procesos de toma de decisiones, se limita de alguna forma la capacidad creativa de los ingenieros. El proceso para diseñar modelos que faciliten esta tarea, consta de varias etapas, mencionadas a continuación.

Identificar el inconveniente y los objetivos

Como cualquier proceso que se pretenda llevar a cabo, la toma de decisiones debe contar con un problema claro, además de los objetivos específicos que se desean alcanzar. De esta manera, se tiene una visión clara de hacia donde se deben destinar los esfuerzos. Para identificar el problema y las metas que se pretenden lograr, se emplean datos como observaciones personales, entrevista y proyecciones.

Al dimensionar un problema, se vuelve posible establecer las posibles soluciones y los resultados que se esperan obtener. Aunque esto suene como una tarea sencilla, es el paso más importante del proceso de toma de decisiones, pues si no se tiene una visión real y clara de la situación que se desea mejorar, se pueden cometer errores en todas las demás etapas del proceso.

Establecer un preámbulo de ideas

Luego de llevar a cabo el paso más difícil que es identificar el problema o situación que se debe mejorar, se pueden definir algunas ideas. Esto constituye una etapa que requiere de un gran nivel de creatividad, capaz de acumular una serie de ideas propuestas por los equipos de trabajo.

Como se trata de un preámbulo, las opciones no deben ser analizadas de una manera muy exhaustiva. El objetivo de esta especie de lluvia de ideas, es que se vayan derivando opciones viables, como una especie de efecto dominó que culmine en las soluciones más efectivas.

Repasar el problema

Repasar el problema determinado inicialmente, permite evaluar las ideas desde un enfoque más objetivo. En esta etapa es necesario analizar todas las condiciones que componen a la situación, incluyendo la limitación de recursos, así como identificar las herramientas disponibles. Las ideas generadas en el paso anterior, son evaluadas, proyectadas e integradas, para ofrecer posibles soluciones reales.

Análisis

Se trata de analizar la situación inicial y las posibles soluciones o decisiones. También se hace un listado de los recursos con los que se cuentan para resolver la situación o dificultad. Los ingenieros industriales se concentran mucho en estos aspectos, pues en esta etapa es posible realizar pruebas para determinar si las soluciones cumplen con ciertas condiciones.

Decisión y Ejecución

En estas últimas etapas, las decisiones o alternativas son evaluadas por separado por el equipo encargado de seleccionar la opción final. Aquí es cuando se determina si la decisión es aceptada o rechazada. Finalmente, el ingeniero se encarga de organizar y supervisar el plan de acción que se llevara a cabo de acuerdo a la decisión elegida.

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